ideología

Torrijismo: Valores y Principios

En primer lugar quiero establecer una distinción conceptual clara entre valores y principios. A continuación,  presento un resumen basado en mi propia vivencia como militante del Torrijismo:

Resumen de Valores y Principios del Torrijismo

Los Valores del Torrijismo

Los valores representan la base ética y moral que guía el comportamiento del Torrijista. Lo describo como el conjunto de virtudes que un militante debe atesorar para actuar con rectitud y lealtad. Estos valores, son la base del comportamiento de vida que extrapolamos al quehacer político.

Los valores fundamentales que quiero destacar son:

· Humanismo: Poner al ser humano y su bienestar como el centro de toda acción política y social .

· Solidaridad: Un valor primordial que actúa como un principio rector para apoyar a los más débiles y construir una sociedad más justa .

· Honradez y Lealtad: Elementos esenciales que son  parte consustancial de un recto sentimiento del deber patrio, necesario para recuperar la esencia del PRD y del movimiento de renovación.

· Paz y Civilización: Valores primordiales que se persiguen para garantizar la estabilidad y la convivencia armónica en la nación y con otros pueblos.

Los Principios del Torrijismo

Por otro lado, los principios son los postulados ideológicos y las directrices políticas que definen el accionar del Torrijismo. Son los pilares conceptuales sobre los que se construye el proyecto nacional.

Estos principios están profundamente inspirados en el ideario de Omar Torrijos y se entrelazan con los postulados de la socialdemocracia .

Los principios que identifico como el conjunto de ideas y propósitos que definen el origen del Torrijismo son :

Principio Fundamental:

Soberanía Nacional y Antimperialismo: La lucha por la recuperación de la plena integridad soberana, ejemplificada por la gesta del Canal y la firma de los Tratados Torrijos – Carter, es el principio más arraigado. Busca la independencia política, económica y cultural, alineándose con la tradición antiimperialista latinoamericana.

Justicia Social y Estado de Bienestar
La búsqueda constante de la conciliación entre la eficiencia económica y la equidad social. Esto implica la modernización o rediseño del aparato público, el mejoramiento de las condiciones laborales y la expansión de políticas sociales que amplíen las oportunidades para todos, especialmente los más vulnerables.

Libertad e Igualdad Junto con la solidaridad, los considero principios interdependientes. Los entiendo como requisitos previos para alcanzar la justicia social y la democracia plena.

Democracia Participativa y Organización Comunitaria
La convicción de que la organización política y social debe surgir desde las bases (las comunidades organizadas, los corregimientos) hacia las instituciones centrales. Impulsa el cooperativismo y el desarrollo de las comunidades como parte del nuevo diseño institucional.

Pluralismo e Integración Latinoamericana
El respeto por la diversidad de pensamientos dentro de un mismo movimiento, buscando equilibrar el nacionalismo con la integración regional, siguiendo la visión de una América unida en su diversidad .

En resumen, para mí, los valores (como la honradez, la solidaridad, la lealtad y el humanismo) son la brújula moral que define cómo ser Torrijista, mientras que los principios (como la soberanía, la justicia social y la libertad) son el mapa ideológico que define hacia dónde y por qué se debe caminar.

Benjamín Colamarco Patiño
Módulo I: Torrijismo
Escuela Torrijista de Formación Política y Gobierno

Panamá, 20 de marzo de 2026

www.benjamincolamarco.com

«Análisis de los principios fundamentales del Torrijismo»

Por:  Benjamín Colamarco Patiño

La Declaración de Principios del PRD, en su primer numeral, señala lo siguiente:

«El Partido Revolucionario Democrático es una organización política permanente cuyo pensamiento político, fines y objetivos se inspiran en el ideario Torrijista y en los postulados ideológicos y programáticos de la socialdemocracia.»

Sin partidos políticos no hay democracia. Los partidos políticos juegan un papel fundamental en cuanto a la organización de los ciudadanos que se unen para fomentar, mediante esfuerzos conjuntos, el interés nacional con base en una ideología compartida que los identifica.

Cuando se pierde esa cohesión, el partido pierde su esencia y finalidad. Involuciona hacia «partidos taxis» en el que individuos se suben y se bajan por conveniencias, o en «clubes electorales», personalistas o para lo que llamamos «la democracia de la audiencia».

En razón de ello, creo oportuno esbozar los conceptos que desde una perspectiva referencial enmarca nuestra ideología, en medio de un proceso complejo e incierto de cambio civilizatorio.

El conjunto de ideas y propósitos en el origen del Torrijismo, que lo define, ha sido su lucha por la recuperación de nuestra plena integridad soberana, un principio arraigado en la tradición antiimperialista latinoamericana que encuentra ecos en pensadores como José Martí y Simón Bolívar. Esta lucha por la descolonización no solo se limita a la independencia política, sino también a la emancipación económica y cultural, en línea con las ideas de Frantz Fanon y su crítica al colonialismo.

Además, el Torrijismo ha buscado la modernización del aparato público, el mejoramiento de las condiciones laborales y la expansión del Estado de Bienestar, inspirado en los principios de la Socialdemocracia y en figuras como Olof Palme y Willy Brandt, quienes defendieron la justicia social dentro de un marco democrático.

El Torrijismo impulsó la integración del cooperativismo y la organización y desarrollo de las comunidades, con un nuevo diseño institucional.

Podemos decir que el Torrijismo es la búsqueda constante de la conciliación entre eficiencia y justicia social, entre crecimiento económico y equidad, entre responsabilidad y libertad, principios que recuerdan la filosofía del desarrollo humano propuesta por Amartya Sen y Martha Nussbaum. También es un movimiento que busca equilibrar el nacionalismo con la integración latinoamericana, una idea que encuentra resonancia en el pensamiento de José Carlos Mariátegui y su visión de una América unida en su diversidad.

El Torrijismo persigue ampliar las oportunidades en el seno de la sociedad, evitando caer en el «burocratismo» y resaltando el valor de la solidaridad, un principio central en la ética del centroizquierda democrático.

Ser Torrijista significa mantener la fidelidad fundamental a la lucha por la paz y la autodeterminación de los pueblos, la defensa de la integridad territorial del Estado; por los derechos de ciudadanía de los más débiles, de los sectores menos favorecidos, en línea con la tradición de la socialdemocracia.

En esos términos, ser Torrijista o Socialdemócrata implica dar la batalla por una sociedad materialmente más equitativa, socialmente más justa, políticamente más democrática, culturalmente más avanzada y ambientalmente más sostenible, en un país soberano, objetivos que coinciden con pensadores como André Gorz y Joan Martínez Alier.

Además, ser Torrijista significa mantener la lealtad a principios y valores como el humanismo, la civilización, la paz, la libertad, la igualdad, el pluralismo, la solidaridad y la justicia social. Estos valores están profundamente arraigados en la tradición del humanismo socialista y democrático y en figuras como Erich Fromm y Albert Einstein, quienes defendieron la necesidad de un sistema económico y político que priorizara el bienestar humano sobre el lucro desmedido.

En la concepción de pensadores y políticos progresistas, ser Socialdemócrata o Torrijista significa participar de un movimiento en una sociedad de conflictos y diferencias, en la búsqueda de una equidad creciente, preservando siempre la libertad, el bien común y la soberanía. Esta visión se alinea con las ideas de John Rawls y su teoría de la justicia como equidad.

Puedo concluir:

El Torrijismo, en su esencia, representa una visión de país que busca la justicia social, la equidad y la soberanía, inspirándose en la rica tradición del pensamiento latinoamericano y la socialdemocracia. Su vigencia radicará en su capacidad para adaptarse a los nuevos desafíos, manteniendo siempre su compromiso con los valores fundamentales que lo definen.

En un mundo cada vez más complejo, el Torrijismo nos invita a reflexionar sobre la importancia de construir sociedades más justas, educadas, democráticas y sostenibles, donde el bienestar humano sea el eje central de todo nuestro esfuerzo.

El Torrijismo sobrevivirá conservando los principios, valores y objetivos de siempre, pero cambiando los instrumentos, la mentalidad y métodos de aplicación a una realidad distinta a la de hace unos años.

En el PRD, o recuperamos nuestras raíces y reivindicamos la necesidad de la reforma y el relevo, con un recto sentimiento del deber patrio, sentido del honor, la honradez y la lealtad, o corremos el riesgo de desaparecer.

Panamá, 11 de marzo de 2025

www.benjamincolamarco.com

ASÍ PIENSO…

Mi Padre y mi Madre, a quienes siempre he hecho todo por honrar, me inculcaron valores que atesoro:
honestidad, responsabilidad,  amabilidad, gratitud, humildad, lealtad, amor y solidaridad, que, con un recto sentimiento del deber patrio, disciplina y perseverancia, han definido la forma correcta de mi comportamiento de vida.

Luego, durante mis años de estudios superiores en Italia, además de esforzarme por alcanzar el máximo desarrollo de conocimientos y capacidades, me interesé por conocer la trayectoria, la vida y obra de pensadores y políticos como Edward Bernstein, Filippo Turati, Giuseppe Saragat, entre otros, lo que fue formando en mi mente un criterio y un convencimiento sobre los principios de la Socialdemocracia.

Mientras estudiaba e investigaba en la universidad de Bologna, militamos con otros estudiantes, con esos bríos de la juventud y el idealismo palpitante, en solidaridad con los pueblos en lucha por su autodeterminación e independencia y por el afán histórico de Panamá por recuperar nuestra plena integridad soberana, con admiración por el liderazgo del General Omar Torrijos.

Y no escatimé también algún espacio para la música que me apasiona.

De regreso a la Patria, me inscribí en el Partido Revolucionario Democrático, único partido en que he militado por más de 42 años consecuente e ininterrumpidamente.

En el Partido tuve maestros como Rómulo Escobar Bethancourt, Alma Montenegro de Fletcher, Gerardo González, Berta Torrijos, Humberto Brugiatti, entre otros.

He vivido una vida plena de sentido, una historia como muchas, con altas y bajas, con éxitos y caídas. No he perseguido recompensas, ni me han hecho arredrar desventuras.

Ha sido una senda de constante adaptación, revisión y cambio, pero siempre con las raíces bien firmes en mis valores y principios.

Atribuyo la misma importancia a estos tres principios fundamentales: libertad, igualdad y solidaridad, que son interdependientes, cada uno de ellos es un requisito previo para los otros dos. Mientras que la justicia social, la autodeterminación y la paz, integran para mi, el conjunto de valores primordiales.

Mantengo una fuerte voluntad por materializar sueños e ideales por una mejor sociedad en un país soberano, libre de todo tipo de colonialismo, pero con la inteligencia para insertarnos en los cambios geo-políticos que se avizoran en el mundo y aprovecharlos en función de nuestros intereses nacionales y desarrollo.

Si me preguntan ¿qué tipo de sociedad? Siempre he planteado una sociedad materialmente más equitativa, socialmente más justa, culturalmente más avanzada y ambientalmente más sostenible, basada en 6 elementos clave: economía, trabajo, educación, innovación, equidad, y justicia social.

Ahora bien, la humanidad está viviendo un cambio de era, a una velocidad vertiginosa y con  factores que la hacen más compleja; desde mi lectura y apreciación, es un cambio de época civilizatorio. Pasamos de la sociedad industrial, a la sociedad de la información, la del conocimiento, otros la llaman la «posmoderna», que estamos pasando la «cuarta revolución industrial» con rapidez y profundidad desconocidas en anteriores cambios históricos.

Todos tenemos la capacidad de pensar, todos analizamos, tenemos ideas y creencias, siempre habrán diferencias, contrastes, contradicciones. Mi Padre siempre decía que «el camino es pensar», nadie tiene el monopolio de la verdad.

Por esa razón, intento siempre exponer algunas de las ideas que me definen, que enmarcan mi perspectiva, para contrastar con otras.

Benjamín Colamarco Patiño

Panamá, 23 de junio de 2024