invasión

CARTA A LA COMISIÓN 20 DE DICIEMBRE

Señores

Comisión 20 de diciembre de 1989

Ciudad.

Estimados Señores:

Sean nuestras primeras líneas portadoras de un respetuoso saludo, a la vez que formulamos votos por el logro de los objetivos que se persiguen, que ha de reivindicar la dignidad de los nombres de quienes en cualquier circunstancia, fueron víctimas de la invasión militar del ejército de los Estado Unidos o cayeron en la lucha por preservar la tierra Patria de la intervención extranjera.

De conformidad con el Artículo 1. del Decreto Ejecutivo N°121 de 19 de julio de 2016, adjunto a la presente misiva, hago llegar de manera formal a la Comisión, para su análisis y fines consiguientes, los documentos y declaraciones que a continuación detallo y explico:

  1. Certificación emitida por el Coordinador Residente del Sistema de Naciones Unidas en Panamá, Dr. Federico Hernández-Pimentel, de fecha 9 de agosto de 2016, por medio de la cual se deja constancia oficial de la aprobación en la 88ª. Sesión Plenaria de la Asamblea General de la ONU celebrada el 29 de diciembre de 1989, de la Resolución 44/240 “Efectos sobre la situación en Centroamérica de la intervención militar de los Estados Unidos de América en Panamá” y se adjunta copia de dicha Resolución.

El contenido de la Resolución de la ONU de la referencia, es fundamental, toda vez que de la misma se desprende con claridad que la intervención de las fuerzas armadas de los EEUU en Panamá, constituyó una “flagrante violación del derecho internacional y de la independencia, soberanía e integridad territorial de los Estados”…

  1. Nota AN/SG-697 emitida por la Secretaría General de la Asamblea Nacional el 22 de agosto de 2016, mediante la cual nos remite copia de la RESOLUCIÓN N° 11 de 15 de diciembre de 1989, con la certificación de la Subdirectora General de la Gaceta Oficial Licenciada Yexenia Ruiz, que corrobora que el documento es “FIEL COPIA DE SU ORIGINAL” y se le coloca en sus páginas como constancia el SELLO DE LA GACETA OFICIAL.

La Resolución N° 11 de 15 de diciembre de 1989, viene al caso, en orden a que expresa la voluntad política del Gobierno Nacional de la época, de querer abrir espacios de avenimiento y encontrar una fórmula de solución política interna entre panameños, sin la injerencia del gobierno de los Estados Unidos, hecho que se consigna en el contenido de dicha Resolución oficial, sin embargo, los gobiernos de los Señores Regan y Bush, desde años antes habían decidido por la opción militar en función de sus particulares intereses geo-estratégicos y hegemónicos. Cuatro (4) días después de aprobada la Resolución N°11 por la Asamblea Nacional de Representantes de Corregimiento (Poder Popular), el ejército de los Estados Unidos, sin miramiento alguno, invade a la República de Panamá, utilizando como primer pretexto: “proteger la vida de los ciudadanos norteamericanos en Panamá”…

  1. Declaración Notarial Jurada (N°11401-2016) ante el Notario 10mo. del Circuito de Panamá, Licenciado Raúl Castillo, dada por este servidor, a saber: Benjamín Colamarco Patiño, ciudadano panameño, portador de la Cédula de Identidad Personal N°8-177-682, voluntariamente, el día 25 de agosto de 2016, mediante la cual bajo la gravedad de juramento, se narra mi experiencia personal al momento de la invasión militar ordenada por el gobierno del entonces Presidente de los EEUU, George Bush, violatoria del Derecho Internacional y de la integridad territorial del Estado panameño, con su secuela de muerte y destrucción.
  2. Copia fotostática del cartoncillo de “EPW IDENTITY CARD” (identificación de “Prisionero de Guerra Enemigo”), emitido por el ejército invasor de los EEUU al ser trasladado de la cárcel militar de Fort Clayton, al Campo de Concentración de prisioneros de guerra en Nuevo Emperador, el 14 de enero de 1990.
  3. Copia del Documento emitido en mayo de 1989, por la Dirección Ejecutiva para Asuntos del Tratado (DEPAT) sobre: “La Agresión del Gobierno de los Estados Unidos contra el Pueblo de Panamá”.

Este documento detalla las violaciones al Tratado Torrijos – Carter anteriores a 1988; las violaciones al Tratado que surgen con motivo de la agresión de los Estados Unidos contra Panamá; las medidas de presión de Estados Unidos contra Panamá que contravienen las normas del Derecho Internacional; las medidas coercitivas impuestas por los Estados Unidos a Panamá y los impactos de la agresión sobre la economía y la sociedad panameña.

Adicionalmente, al efectuar sobre suelo panameño maniobras militares y demostraciones de fuerza con sus tropas y equipos bélicos a partir de 1987, los Estados Unidos violaron el deber de abstenerse de recurrir a la amenaza del uso de la fuerza contra la integridad territorial y la independencia política de otros Estados, según lo previsto en el párrafo 4 del Artículo 2 de la Carta de la ONU.

El gobierno del Sr. Bush además violó la Declaración sobre la inadmisibilidad de la intervención y la Injerencia en los asuntos internos de los Estados, realizada por la Asamblea General de la ONU el 9 de diciembre de 1981, a través de su Resolución 36/103, especialmente en los aspectos que procedo a citar: “Ningún Estado o grupo de Estados tiene el derecho de intervenir o injerirse, en ninguna forma ni por ningún motivo, en los asuntos internos y externos de otros Estados” Cierro cita.

  1. Fotocopia de hojas de teletipo con lista parcial de personas que se les ordena su arresto, emitida por la Brigada de Inteligencia Militar del Comando Sur de los EEUU de fecha 6 de febrero de 1990 (“Partial List of Individuals Ordered Arrested 2/4/90).

En el listado parcial que se les adjunta, la Inteligencia Militar del Ejército de los EEUU, procede a comunicar que se ejecute el arresto de ciudadanos panameños; en el caso de esta lista parcial, se trata de los miembros del Consejo General de Estado de la República de Panamá. Fuerzas combinadas del ejército invasor, procedieron a allanar y a arrestar a todos los que aparecían en las diversas listas como “blancos de inteligencia”, violándose los derechos humanos de estos ciudadanos panameños.

  1. Copia de Documento (en inglés) redactado por “Independent Commission of Inquiry on the U.S. Invasion of Panama”, “Statement of Purpose” de 08 de febrero de 1990.

Esta comisión integrada por personalidades independientes en los EEUU, visitó Panamá a finales de enero de 1990, encabezados por el Ex Procurador de los Estados Unidos Ramsey Clark y otros destacados miembros, quienes en febrero de ese año, emitieron un primer informe independiente sobre la situación en Panamá, después de la invasión norteamericana.

  1. La Constitución panameña de 1972 vigente en 1989, en el TÍTULO XII “DEFENSA NACIONAL Y SEGURIDAD PÚBLICA”, en el Artículo 306, indica, abro cita: “Todos los panameños están obligados a tomar las armas para defender la independencia nacional y la integridad territorial del Estado”…

Esta obligación Constitucional y DEBER PATRIÓTICO, pese a las distintas reformas que ha recibido la Constitución Nacional de 1972, se ha mantenido. Por considerarlo pertinente, cito la Constitución Política de la República de Panamá, Texto conforme la publicación de la Gaceta Oficial N°25176 de 15 de noviembre de 2004: TÍTULO XII “FUERZA PÚBLICA”, Artículo 310: “La República de Panamá no tendrá ejército.  Todos los panameños están obligados a tomar las armas para defender la independencia nacional y la integridad territorial del Estado”…

Siendo que es un DEBER, tomar las armas para defender la integridad territorial del Estado y la independencia nacional, cabe el reconocimiento de la Patria, a todos los ciudadanos de la República de Panamá, miembros de las Fuerzas de Defensa y de los Batallones de la Dignidad, que a riesgo de sus propias vidas, enfrentaron el bloqueo económico, la agresión y la invasión de un ejército extranjero.

Por otro lado, en la Gaceta Oficial N°26519  de 26 de abril de 2010, en el Capítulo I, en su Artículo 425, se establece, abro cita: “Quien ejecute un acto para someter la República, en todo o en parte, a un ESTADO EXTRANJERO, aminorar su independencia o quebrantar su unidad e integridad será sancionado con prisión…”

Mientras que el Artículo 427, del Código Penal panameño, indica, abro cita: “Quien mantenga inteligencia con un gobierno extranjero o con sus agentes PARA PRODUCIR HOSTILIDADES O GUERRA CONTRA PANAMÁ, FAVORECER LAS OPERACIONES MILITARES DE OTRA NACIÓN CONTRA ESTA O EJECUTE CUALQUIER OTRO ACTO QUE TIENDA A ESOS FINES será sancionado con prisión…”

En la seguridad de que las certificaciones y documentos que entregamos con la presente misiva, serán considerados en su contenido, como en sus alcances, para el cumplimiento de la importante tarea que les corresponde desarrollar, para  honra de los patriotas, inspirados por sublimes ideales de independencia y dignidad, de los caídos y del Estado Nacional, nos suscribimos no sin antes expresarles el testimonio de nuestra respetuosa y sincera consideración.

Atentamente,

Benjamín Colamarco Patiño

CIP 8-177-682

Adjunto: Lo indicado

La ONU Condena al Gobierno de G. W. Bush por Invasión a Panamá

Los hechos de la terrible e injusta INVASIÓN del ejército de los EEUU a Panamá (20 de diciembre de 1989), no pueden ser analizados sin considerar el contexto histórico en que se dieron, marcado por la «Guerra Fría», las tensiones y correlaciones de fuerza este – oeste; la «Perestroika» en la URSS; las luchas por la Liberación Nacional en Centroamérica; las gestiones del Grupo de Contadora; el programa ejecutado por el Pentágono y la CIA de intervención en la región; los intereses hegemónicos y geoestratégicos de las súper potencias de la época; la caída del muro de Berlín; el calendario descolonizador contenido en los Tratados Torrijos – Carter, etc.

El día 29 de diciembre de 1989, nueve días después de la genocida invasión extranjera a Panamá, la Asamblea General de las Naciones Unidas, reunida en su cuadragésimo cuarto período de sesiones, aprueba la Resolución 44/240 «Efectos sobre la situación en Centroamérica de la intervención militar de los Estados Unidos de América en Panamá», que emite concepto condenatorio contra el Gobierno del Sr. Bush (La Resolución de la ONU aquí citada, puede ser vista en los archivos de la organización).

Como podrán observar, en su parte resolutiva señala:

«Expresando su profunda preocupación por las graves consecuencias que la intervención armada de los Estados Unidos de América en Panamá pudiera tener para la paz y seguridad en la región centroamericana:

  1. DEPLORA profundamente la intervención en Panamá de las fuerzas armadas de los Estados Unidos de América, que constituye una FLAGRANTE VIOLACIÓN DEL DERECHO INTERNACIONAL Y DE LA INDEPENDENCIA, SOBERANÍA E INTEGRIDAD TERRITORIAL DE LOS ESTADOS.
  2. Exige el cese inmediato de la intervención y la retirada de Panamá de las fuerzas armadas INVASORAS de los Estados Unidos.
  3. Exige también el pleno respeto y la fiel observancia de la letra y el espíritu de los Tratados TORRIJOS – CARTER.
  4. Exhorta a todos los Estados a que apoyen y respeten la soberanía, la independencia y la integridad territorial de Panamá.
  5. Pide al Secretario General que observe los acontecimientos en Panamá e informe a la Asamblea General dentro de las veinticuatro horas de aprobada la presente Resolución».

88a. sesión plenaria 29 de diciembre de 1989

Copia oficial de la Resolución 44/240 de 29 de diciembre de 1989, la pueden encontrar en el sitio web de la ONU.

La larga noche en que el ejército más poderoso del mundo asaltó nuestra patria

Regresaba de mi oficina en el IRHE (Instituto de Recursos Hidráulicos y Electrificación) alrededor de las diez de la noche del 19 de diciembre de 1989; sonó el teléfono de la casa, era el Capitán Moisés Cortizo, Jefe de la 5ta. Compañía Victoriano Lorenzo “Los Cholos” de las Fuerzas de Defensa, quien me comentaba que se habían perdido las comunicaciones vía radio con los patrullas panameños que hacían el patrullaje conjunto con la policía militar del ejército de los EEUU y que el enlace con la contraparte norteamericana, se había roto.

Al colgar el teléfono, me cambié y en compañía del brigadista Plutarco Tuñón, montamos en mi vehículo y nos dirigimos raudos hacia el Fuerte Amador, sede de la “5ta. Cía. Victoriano Lorenzo” y del “Batallón Dignidad: Comando Torrijista 16 de diciembre”, al cual pertenecía.

La noche oscura cubría el camino, como mal presagio, lúgubre anticipo de lo que vendría. Al embocar la entrada de Fuerte Amador, notamos que la “garita” estaba oscura y vacía, todo el lado izquierdo del fuerte carecía de luz. Una terrible sensación y extrañeza nos embargó mientras aceleramos para llegar al edificio de la sede de “Los Cholos”.

Una actividad febril se daba en la armería; los soldados movían las armas a los camiones.

Llegamos a la sala de guardia tropezándonos con la tropa en movimiento. El Capitán Cortizo había dado la orden de evacuar equipo y tropa hacia el punto de re-organización (PRO), establecido en la Avenida de los Mártires.

Mientras los soldados evacuaban, el radio-operador insistía en hacer contacto con las patrullas conjuntas que según los Tratados, debían entrar a las bases militares norteamericanas. Todo intento fue infructuoso ¡Habían desaparecido!

Por otras vías se recibían informes de movimientos de aviones de la Fuerza Aérea de los EEUU, en la base de Howard. Se sentía que las cosas no andaban bien. Cortizo contactó al Jefe de Plaza esa noche en el Cuartel Central, el Coronel Virgilio Mirones, mientras yo llamaba a TV-2 y a la Radio Libertad, para que pasaran la alerta: “Atención, CLAVE CUTARRA, BD armas al hombro”…

El Capitán Cortizo logró hablar con el General Noriega, que se encontraba en el CEREMI en Tocúmen.

Yo llamé a los enlaces del “BD: CT16 de Diciembre”, las compañeras brigadistas Yasmira Esquina y Hercilia Cuevas, para decirles que comunicaran a los compañeros que NO intentaran entrar a Fuerte Amador, era muy peligroso, que nuestro PRO era detrás del Palacio Legislativo, una parte, y la otra en “la Canina” por la Avenida “Juan Pablo II”.

Las tropas de la “Victoriano Lorenzo”, seguían evacuando la sede de la 5ta Cía.; para mi sorpresa, los valerosos brigadistas: Ernesto Santos Rodríguez; Jorge Arosemena Torrijos; Manuel Carol; Elisabeth Morales; Alejandro Hubbard; Ángel Benítez, desobedeciendo las instrucciones impartidas, llegaron hasta donde nos encontrábamos en medio de la incertidumbre y la ansiedad. El ambiente era muy tenso.

Un autobús de “La Victoriano Lorenzo”, al mando del Teniente Bredio Chávez, con un contingente de soldados de “Los Cholos”, salía con los últimos pertrechos hacia el PRO. Al llegar a la esquina, por la salida del COGECODESE, se detienen y el Teniente Chávez, corre hacia la sala de guardia en donde estábamos los que quedábamos en el edificio y a voz en cuello dijo: “mi Capitán, distingo desplazamientos de los gringos del otro lado del campo”… Cortizo le espetó: “Teniente, le dije hace rato que evacuara”. Chávez retornó a toda prisa al autobús en medio de las tinieblas y emprendió hacia la salida. Esa escena la tengo vívida en mi memoria.

Tratando de ordenar las ideas y los movimientos, nos encontrábamos los pocos que quedábamos en la sala de guardia, cuando repentinamente y de forma sorpresiva, escuchamos un fuerte tableteo de ametralladoras pesadas hacia el noroeste; pasaron unos segundos interminables y más cerca, escuchamos otras detonaciones y fuego de ametralladoras… empuñamos las armas que teníamos y se desató la conflagración… el infierno… contra el edificio llovieron ráfagas de proyectiles… volaban astillas y esquirlas… éramos el blanco de las armas del 1er Batallón de la 508 División de Infantería Aerotransportada, apoyados por la 193 Brigada de Infantería del ejército más poderoso del mundo, que nos cayó como los ladrones, sin aviso, arteros, aprovechando la nocturnidad…

Protegidos en sus vehículos blindados M-113 y otros “tanques de guerra”, apretaron el volumen de fuego contra nuestra posición… enfrentamos desigual batalla… ensordecidos y abrumados; la adrenalina fluyendo a borbotones, temor, rabia, sudor frío, sangre, pólvora… decidimos replegarnos hacia la parte de atrás… salimos por la armería, y vimos venir helicópteros como de por los lados de la “base de Kobee”… les disparamos con los T-65, se recalentaron… raudos corrimos a buscar cobertura. Los helicópteros prosiguieron hacia el Cuartel Central.

Con Cortizo, decidimos que debíamos hacer todo lo posible para salir de esa “boca del lobo” que era Fuerte Amador, e intentar llegar al PRO (Punto de Re-Organización). Éramos 8 brigadistas del CT16D, y 6 combatientes de la 5ta Cía. Victoriano Lorenzo, en total 14 incluyéndonos a Moisés y a mí. Nos dividimos en tres (3) células y emprendimos el camino; pasamos por detrás del edificio del COGECODESE; corrimos, sentíamos el zumbar de las balas, las trazadoras, destellos… y en medio del fuego y las detonaciones, salimos del área, sufriendo la irreparable pérdida en batalla, rumbo a la eternidad, de los héroes, mis queridos e inolvidables compañeros: ANGEL BENÍTEZ; MANUEL CAROL; ALEJANDRO HUBBARD. También fueron heridos de gravedad por las balas de las tropas invasoras, en esa acción: ERNESTO SANTOS RODRÍGUEZ y JORGE AROSEMENA TORRIJOS (no murieron). Solo Dios sabe por qué el resto de este grupo de Patriotas, sobrevivimos sin ser alcanzados por las balas y proyectiles que volaron sobre nosotros.

El resto es historia, estuvimos horas en los alrededores de la Avenida de los Mártires y el Palacio Legislativo. Recrudeció el infame bombardeo al Barrio Mártir de El Chorrillo.  Llevamos heridos al Hospital Santo Tomás.

El 10 de enero de 1990, fui hecho prisionero por las tropas invasoras, encerrado en una celda de aislamiento en la cárcel militar de Fort Clayton. Al tercer día me trasladaron fuertemente custodiado y amarrado, hasta el campo de concentración de Nuevo Emperador donde en algún momento, llegaron a concentrar a más de 5,000 prisioneros de la invasión… solo injusticia… nada más injusticia. No existe ninguna justificación, ni moral, ni jurídica para tan deleznable hecho.

Los cientos y cientos de mártires del 20 de diciembre, merecen respeto y recordación. Los cuerpos de quienes desde ese nefasto día se encuentran desaparecidos, deben aparecer para honrarlos y darles cristiana sepultura.

La invasión del Ejército de los Estados Unidos fue injusta, cruel e innecesaria.

El 29 de diciembre de 1989, nueve días después del “asalto” a nuestra Patria, la Asamblea General de la ONU, aprueba la Resolución # 44/240, por medio de la cual se emite concepto condenatorio en contra del Gobierno de George Bush, por haber violado flagrantemente el derecho internacional y la integridad territorial e independencia de Panamá.

Benjamín Colamarco Patiño

Panamá, 19 de diciembre de 2014