Reflexión: Benjamín Colamarco Patiño
Mientras no recuperemos la cohesión ideológica, la claridad doctrinaria, una escala de valores superiores y principios compartidos irreductibles, junto con un compromiso inquebrantable con la rectitud, la honestidad y la justicia social, el PRD no podrá encontrar el camino de la regeneración revolucionaria y democrática a la que aspiramos un enorme grupo de militantes.
Es esencial revivir el firme sentimiento del deber Patrio, que reivindique la dimensión ética de la acción política y la defensa de la soberanía nacional, por encima de intereses particulares y personalistas. En este propósito, cobra plena vigencia la frase del General Omar Torrijos, fundador del partido: “No hay pueblos malos, hay gobernantes malos». Esta máxima nos recuerda que la esencia de nuestra lucha debe estar siempre en servir al pueblo con integridad y justicia, pues su bienestar es la medida última de nuestra acción política.
En fin, ojalá el CEN (transitorio) que surgió del Directorio tenga la claridad de miras para recuperar la esencia y los propósitos fundacionales del Partido, fortalecer la formación político-ideológica (Torrijista y Socialdemócrata), y dejar de actuar como un simple «club electoral» o «partido taxi», a contrapelo de nuestra propia historia y luchas patrióticas. Que comprendan que esta es la misión fundamental que se debe emprender con coherencia, amplitud y determinación colectiva.
Esto implica, necesariamente, promover nuevos liderazgos y actitudes acordes con estos principios.
Así lo he dicho antes y lo reitero hoy.
Respetuosamente,
www.benjamincolamarco.com
Panamá, 23 de noviembre de 2025